Bien, el de la foto con pinta de rockero cansado salido de una peli de los ´80 es mi hermano Guillermo y el culpable de todo esto. Durante años nos dedicamos a escondernos en el baño para arreglar el mundo y de paso fumar un par de cigarrillos sin que nuestros padres nos dieran la lata. Al final, de todas aquellas charlas nocturnas salió como resultado el primer guión de La sombra del norte.
La verdad es que no fue difícil. Nos limitamos a juntar en un saco todos los sueños que habíamos compartido de niños: libros, películas, juegos de rol, fantasías... y les dimos nuestro toque personal, nuestra visión de Loendraren.
Él siempre suele regalarme todo el mérito de la creación de esta saga, pero si algo tengo claro es que, sin él, Leyendas de Eillar´had nunca hubiera visto la luz. De hecho, la publicación de La sombra del norte surgió como idea para un regalo de cumpleaños que fuese un poco original.